dc.review.review | 27 cuentos del norte argentino (1968, alcanza una tercera edición en 1970) es una antología pensada especialmente para los adolescentes de la región. Su autor, Gustavo Bravo Figueroa, manifiesta en el prólogo la intención de acercar a los estudiantes del nivel medio textos literarios que respondan a sus intereses y resulten más cercanos a su realidad que aquellos incluidos en la “no siempre acertada bibliografía oficial”. Una de las aspiraciones del volumen es que los lectores puedan experimentar un sentimiento más solidario y más humano hacia el hombre, la naturaleza, la cultura y el habla de la región.
Bravo Figueroa entiende que hay una peculiaridad en los cuentos norteños, como en general en la literatura y en el arte producido en el norte del país. Afirma que los textos seleccionados “señalan una regionalidad espiritual, conservan un perfume a evocación lírica, distintos al de otras regiones del país. Por eso el Norte argentino es para nosotros una gran provincia; y tanto lo consideramos así que los cuentos de esta antología no van separados por compartimientos geográficos”. Los cuentos incluidos pertenecen a autores provenientes de Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca (Jorge W. Ábalos, Julio Aramburu, Julio Ardiles Gray, Juan José Botelli, Carola Briones, Fausto Burgos, Bernardo Canal Feijóo, Manuel J. Castilla, Alberto Córdoba, Juan Carlos Dávalos, Francisco Ramón Díaz, Hugo Foguet, Luis Franco, Juan José Hernández, Alba Omil, Daniel Ovejero, Alberto Pérez, Miguel A. Pereyra, Carlos B. Quiroga, Ricardo Rojas y Pablo Rojas Paz).
Más allá de sus propósitos pedagógicos iniciales, esta antología continúa revistiendo interés hoy por la calidad literaria de los cuentos, por las reflexiones del prólogo acerca de la unidad del noroeste en tanto región literaria, y por el hecho de constituir un valioso recorte de la narrativa breve del NOA durante buena parte del siglo XX. | |